dimecres, 15 de novembre del 2006

CONSEJO ECOLÓGICO

Pese a las múltiples utilizaciones que tiene el aluminio en la industria del embalaje, sería preferible renunciar a todos los productos acondicionados en aluminio, y más especialmente a los botes de este metal. Su fabricación consume cantidades ingentes de energía y produce una fuerte contaminación ambiental. Además apenas es recuperable, ya que el aluminio viejo tiene limitadas posibilidades de reutilización.
Teniendo en cuenta que en una casa es prácticamente inevitable que se produzcan desperdicios de aluminio, por ejemplo los precintos de los envases de yogur, los de tarrinas de plástico para la nata y la mantequilla, etc., limpiaremos estos desperdicios y los reuniremos. Aún hay traperos que aceptan el aluminio viejo siempre que sea en cantidad superior a un kilo.
El aluminio plastificado que se utiliza en muchas cápsulas para envases de vidrio es totalmente inadecuado para su recuperación; se reconoce porque se arruga mal. En otros casos es difícil distinguir, por ejemplo entre los botes de hojalata y los de aluminio. Este metal no es magnético, de manera que puede diferenciarse con ayuda de un imán, por ejemplo el de la puerta de un armario de la cocina.